La agencia tributaria envía 160.000 cartas a contribuyentes con posibles errores en la declaración

La campaña de declaración de la renta alcanzó su fin el 30 de junio, pero para muchos operarios y miles de contribuyentes, su trabajo fiscal todavía no ha terminado. La Agencia Tributaria ha comenzado a remitir cartas a quienes considera que pueden haber cometido errores u omitido información en su declaración del IRPF.

Las cartas no son sanciones, sino advertencias

Las cartas no son sanciones, sino advertencias

Estas comunicaciones, que este año han llegado a 160.000 contribuyentes, no constituyen una sanción ni una inspección, pero sí representan una advertencia de que Hacienda ha detectado discrepancias entre los datos declarados y la información que obra en su poder.

El objetivo es ofrecer la posibilidad de corregir voluntariamente la declaración mediante una autoliquidación rectificativa antes de que puedan iniciarse procedimientos de comprobación que deriven en intereses de demora o sanciones económicas.

La Agencia Tributaria lleva varios años reforzando sus sistemas de control mediante el cruce automatizado de información procedente de múltiples fuentes. Actualmente, dispone de datos facilitados por empresas, entidades financieras, comunidades autónomas, plataformas digitales, organismos públicos y otras administraciones, lo que le permite detectar con mayor facilidad discrepancias entre la información declarada por el contribuyente y la que consta en sus bases de datos.

Si en estos días o semanas recibes esta carta, lo primero es mantener la calma y no pensar que supone automáticamente una multa o sanción. La carta simplemente informa de que Hacienda ha detectado posibles inconsistencias y recomienda revisar la declaración presentada.

Si el contribuyente considera que la declaración era correcta y dispone de documentación que lo acredita, no está obligado a modificarla. En cambio, si al revisarla detecta que realmente omitió ingresos, aplicó deducciones incorrectas o cometió cualquier otro error, puede presentar una declaración rectificativa para regularizar la situación antes de que la Agencia Tributaria inicie un procedimiento de comprobación.

Entre las situaciones habituales que suelen encontrarse están los rendimientos del trabajo no incluidos bien, las ayudas públicas omitidas, ingresos procedentes de alquileres, operaciones con criptomonedas, ganancias patrimoniales, deducciones aplicadas sin cumplir los requisitos o datos fiscales distintos a los que aportan terceros.

Si tras revisar la documentación descubres que efectivamente existe un error, puedes modificar la declaración presentada a través de Renta WEB, utilizando la opción correspondiente para modificar una declaración ya presentada. Dependiendo del tipo de error, el sistema permitirá presentar una autoliquidación rectificativa o una declaración complementaria.

Lo importante es no ignorar la carta. No responder a la comunicación no constituye, por sí mismo, una infracción. Sin embargo, si Hacienda confirma posteriormente que existía una discrepancia real, podrá iniciar un procedimiento de comprobación o inspección, lo que te tendrías que enfrentar a intereses de demora, recargos y sanciones económicas.

Por ahora, según los datos publicados por la Agencia Tributaria, este sistema preventivo está teniendo un efecto creciente. Durante la última campaña se enviaron 160.000 cartas y, según los datos disponibles al cierre del proceso, 53.700 contribuyentes habían rectificado ya su declaración tras recibir el aviso.