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Un catedrático transforma la discapacidad visual en oportunidad educativa

Antonio Sánchez Káiser, un nombre que resuena en la Politécnica de Cartagena, no es solo un catedrático de Mecánica de Fluidos; es el padre de Vega y el cerebro detrás de BemyVega, una startup que está redefiniendo el acceso a la educación para personas con discapacidad visual y otras necesidades especiales. La historia comienza con una preocupación palpable: la de un padre que observa a su hija enfrentándose a un futuro académico incierto debido a una agudeza visual extremadamente limitada.

De la frustración a la innovación: el origen de bemyvega

La solución no surgió de la noche a la mañana. Empezó como una necesidad personal, un desafío que Sánchez Káiser se propuso vencer con su formación en ingeniería. “He hecho muchas cosas a nivel de ingeniería, pero nada es comparable a que una madre te diga que su hijo es feliz en clase”, asegura el fundador, revelando la motivación más profunda detrás de su proyecto. Lo que comenzó como un esfuerzo para ayudar a Vega a estudiar como a cualquier otra compañera, se ha transformado en una herramienta con potencial para impactar a miles de personas.

BemyVega no es solo un dispositivo, sino un ecosistema tecnológico que combina hardware inteligente —cámaras y sensores— con un software adaptable. Este software, compatible con ordenadores, tablets y teléfonos móviles, permite a los usuarios acceder a contenidos educativos y culturales de una manera completamente nueva. La tecnología no solo se centra en la discapacidad visual; también se adapta a personas con problemas de audición, dislexia o daltonismo, ampliando su alcance a una diversidad de necesidades.

Más allá de la educación: un acceso igualitario a la cultura y el conocimiento

Más allá de la educación: un acceso igualitario a la cultura y el conocimiento

El objetivo final de BemyVega trasciende el ámbito educativo. Sánchez Káiser visualiza un futuro donde todos, independientemente de sus limitaciones, puedan disfrutar de una obra de teatro, asistir a un concierto sin perderse un detalle o incluso cursar un MBA sin barreras. “La meta sagrada de la startup pasa por permitir que todos aprendan en igualdad de condiciones”, afirma con convicción. La empresa ha experimentado un crecimiento notable, facturando entre 100.000 y 200.000 euros anuales en sus primeros años, llegando a emplear a 25 profesionales.

La reciente adquisición por parte de Grupo Inforges marca un punto de inflexión. “Venimos de una experiencia de más de 100 clientes”, señala Sánchez Káiser, “y entre enero y febrero ya hemos facturado 600.000 euros. Inforges dispone de una potente red comercial en toda España y el camino que queda por delante es apasionante”. La inversión, que ha superado los cuatro millones de euros, ha impulsado el desarrollo de un programa de transformación de contenidos digitales, facilitando la accesibilidad a un público aún más amplio. Organizaciones como la ONCE han mostrado un gran interés, firmando un acuerdo para implementar las herramientas de BemyVega en el ámbito universitario, asumiendo la fundación los costes de despliegue.

Pero más allá de las cifras y los acuerdos, la verdadera medida del éxito de BemyVega reside en el impacto que tiene en la vida de las personas. Sánchez Káiser recuerda la historia de un alumno de la Politécnica que, gracias a la tecnología, podía recibir todas las imágenes y audios de la clase en su ordenador, con la posibilidad de hacer zoom, cambiar el contraste e incluso bloquear el parpadeo. “Ser diferente es un estigma”, reflexiona, “la tecnología les permite no llamar la atención, capturar la misma información que el resto”.

La anécdota de Vega, quien antes se sentía aislada en el patio del colegio por no ver a sus compañeros, y la solución tan simple como efectiva de pedir a los otros padres que sus hijos llevaran un peto fosforito, resume la filosofía de BemyVega: la tecnología como herramienta para la inclusión y la igualdad de oportunidades. La diferencia, en definitiva, no es una limitación, sino un desafío que se puede superar con creatividad y determinación.