Ingeniera catalana, nasa y ia: la justicia lunar que no le dieron

María Jesús Puerta, ingeniera de minas, se alzó con un premio de la NASA por una idea revolucionaria. Un sistema de inteligencia artificial capaz de convertir la basura lunar en materiales útiles. Pero una regla inesperada le impidió recibir el premio de un millón de euros.

De la nasa a marte: una mente que redefine la economía circular

La historia de Puerta es un relato de perseverancia y frustración. Tras superar un cáncer de mama, encontró en un anuncio de la NASA una oportunidad para aplicar sus conocimientos. Su propuesta, basada en la aplicación de principios de la ingeniería minera y la inteligencia artificial, buscaba transformar los residuos de las misiones lunares en recursos utilizables. El proyecto, que simuló la interacción entre los residuos y el regolito lunar, prometía reducir la cantidad de basura espacial de 4.500 kg a solo 50 kg. Esta reducción, crucial para futuras misiones tripuladas, abre la puerta a la autosuficiencia en la exploración espacial.

El sistema, que utilizó técnicas de aprendizaje automático y un gemelo digital en Python, no solo es relevante para la Luna, sino que también podría aplicarse en la Tierra, transformando la gestión de residuos industriales. Empresas internacionales ya han mostrado interés en su idea. Puerta no se detiene ahí, ahora enfoca su talento en el desafío de producir nutrientes en Marte, aprovechando los recursos del suelo marciano.

Ia para la salud: un proyecto personal con un origen en la adversidad

Ia para la salud: un proyecto personal con un origen en la adversidad

Paralelamente a su trabajo en la exploración espacial, Puerta desarrolla