Adolescentes australianos eluden bloqueos con vpns, la ley falla
Después de tres meses de restricciones para menores en redes sociales, los adolescentes australianos han encontrado formas ingeniosas de sortear las prohibiciones, recurriendo a redes privadas virtuales (VPN) y engañando a los servicios de verificación de edad. La medida, pionera a nivel mundial, ha desatado un debate sobre la eficacia de las prohibiciones y la responsabilidad de las plataformas digitales.
La vpn como solución rápida
La Comisionada de eSafety de Australia, Julie Inman Grant, admite que la creatividad de los jóvenes les permite eludir las restricciones. “Al igual que con cualquier restricción o límite de edad, hay personas, particularmente adolescentes creativos, que definitivamente están haciendo un buen trabajo para saltárselos”, declaró Grant. La aplicación de la ley se encuentra ahora bajo la atenta mirada de otros países que contemplan medidas similares. Australia fue el primer país en implementar estas restricciones, que afectaban a plataformas como Instagram, Facebook, X (antes Twitter), TikTok y YouTube. Aproximadamente 5 millones de cuentas fueron cerradas en diciembre.
Pero hay un detalle: las aplicaciones de mensajería y de juegos quedaron excluidas de la prohibición. Esta segunda fase, según Grant, es la más desafiante, ya que recae en las plataformas la responsabilidad de asegurar que los usuarios jóvenes no puedan acceder a sus servicios. La solución recurrente: las VPN, herramientas que ocultan la ubicación del usuario, permitiéndole acceder a contenido bloqueado geográficamente. Los detractores de la prohibición señalan que los adolescentes simplemente recurrirán a estas tecnologías o a plataformas no reguladas, potencialmente más peligrosas.

Un debate global se intensifica
Al menos 14 países están considerando restricciones similares, impulsados por el caso australiano. Jeff Hancock, experto en el tema, afirma que esta situación representa la conversación global sobre la regulación de las redes sociales. Mientras tanto, en el Reino Unido, los legisladores han votado en contra de una prohibición general, aunque el gobierno sigue analizando el uso de tecnología digital en niños. Esta tendencia coincide con un movimiento global para fortalecer la verificación de edad en línea, generando preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios.
España ha liderado la iniciativa en Europa con la herramienta ‘Hodio’, un sistema de análisis de discursos de odio en plataformas digitales. El objetivo es medir sistemáticamente la presencia, evolución y alcance de estos discursos, publicando los resultados para transparencia. El Gobierno de España persigue a X, Meta y TikTok por la proliferación de pornografía infantil generada por inteligencia artificial. La cifra revela que el país busca responsabilizar a quienes facilitan la propagación del odio y el contenido dañino.
La medida australiana, aunque cuestionada en su efectividad, ha puesto de manifiesto una realidad ineludible: la tecnología avanza más rápido que la legislación. Y los jóvenes, como siempre, encuentran la manera de adaptarse.