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Canadá apuesta por la independencia espacial: un contrato millonario con un puerto privado

El gobierno canadiense, liderado por el primer ministro Mark Carney, ha dado un paso audaz hacia la autonomía tecnológica. Ha firmado un acuerdo de 146 millones de dólares con Maritime Launch Services para el uso de un puerto espacial privado en Canso, Nueva Escocia. La iniciativa, con una duración de 10 años, busca romper la dependencia de empresas extranjeras como SpaceX.

Canadá busca su propia órbita

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Esta apuesta estratégica se enmarca en un contexto de creciente tensión geopolítica y de la ambición de Canadá por consolidar su soberanía, especialmente en el ámbito espacial. El contrato permite al país practicar lanzamientos de satélites y cargas útiles desde instalaciones controladas por Ottawa. La cifra habla por sí sola: 183 millones de dólares canadienses es el presupuesto asignado al Ministerio de Defensa para desarrollar esta capacidad.

La iniciativa de independencia se alimenta de la controversia generada por Elon Musk y SpaceX, cuya constelación Starlink ha provocado recelos en Washington y Ottawa. Las tensiones se agudizaron con las políticas arancelarias de Trump y sus declaraciones sobre convertir a Canadá en el “Estado número 51”.

El gobierno canadiense está invirtiendo en empresas emergentes como NordSpace, Canada Rocket Company y Reaction Dynamics, con el objetivo de construir un ecosistema espacial nacional. La confianza en este sector se refleja en la reciente oferta pública de MDA Space Ltd., que recaudó alrededor de 300 millones de dólares.

La decisión de Canadá de invertir fuertemente en su propio programa espacial no es solo una cuestión de seguridad nacional. Es una declaración de intenciones: un intento de recuperar el control sobre una Tecnología estratégica y de sentar las bases para una economía espacial próspera. La cifra de 146 millones de dólares es una inversión, pero también una apuesta de futuro.

La independencia espacial, una vez un sueño lejano, se materializa en un puerto de lanzamiento privado y un ambicioso programa de desarrollo tecnológico. Canadá no busca solo alcanzar las estrellas, sino construir su propio camino hacia ellas.