Dinamarca al filo de la abstención: trump y groenlandia acechan la estabilidad
Copenhague se encuentra a la espera de los resultados finales de unas elecciones generales marcadas por la incertidumbre y la sombra de las ambiciones de Donald Trump sobre Groenlandia. Los sondeos no auguran una victoria clara para ningún partido, abriendo la puerta a semanas de intensas negociaciones para formar gobierno.

El tablero político danés: ¿coalición o bloqueo?
Las proyecciones iniciales, basadas en una encuesta a pie de urna, sugieren un panorama fragmentado. El partido socialdemócrata de Mette Frederiksen, pese a mantener su posición como favorito con un 21% de los votos, se ve lejos de alcanzar la mayoría absoluta. El sistema de representación proporcional danés, como es habitual, obliga a la búsqueda de pactos entre diferentes fuerzas políticas. Según las estimaciones del canal público DR y Epinion, el bloque de izquierda, liderado por los socialdemócratas, podría obtener entre 83 y 86 escaños, mientras que el bloque de derecha se quedaría en torno a 75. La clave, como siempre, recae en los Moderados, liderados por el ministro de Exteriores Lars Løkke Rasmussen, con 14 escaños que podrían inclinar la balanza.
Pero hay un detalle que eclipsa el debate interno: la persistente sombra de Donald Trump y su interés por Groenlandia. Aunque el tema no ha sido central en la campaña, la reciente crisis diplomática, desencadenada por las propuestas del expresidente estadounidense para adquirir la isla ártica, ha dejado una huella en la opinión pública danesa. La advertencia de Frederiksen de que una anexión estadounidense equivaldría al fin de la OTAN resonó con fuerza, aunque la situación se haya calmado temporalmente con el inicio de conversaciones técnicas sobre un acuerdo de seguridad para el Ártico.
Lo que nadie cuenta es que, a pesar de las promesas de enfriamiento, Trump sigue aferrado a su idea, y sus conversaciones con funcionarios daneses, según Bloomberg, continúan