Eeuu busca drones kamikaze de bajo coste para sus fuerzas especiales
La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) ha solicitado información pública para adquirir pequeños drones kamikaze, un movimiento que refleja una creciente apuesta por la desmilitarización de sus operaciones y la reducción de riesgos para sus tropas. La petición, publicada el pasado 17 de abril, revela una necesidad urgente de sistemas no tripulados capaces de atacar objetivos con explosivos de forma autónoma.

La usaf busca drones de bajo coste y fabricación nacional
El objetivo principal es reducir costes y minimizar la exposición de los operadores militares. La petición detalla requisitos técnicos precisos: un alcance de al menos 10 kilómetros, con una preferencia por superar los 20, y una carga explosiva que oscile entre 1,5 y 3 kilogramos. El tiempo de vuelo deseado se sitúa entre 15 y 30 minutos.
La USAF busca que estos sistemas utilicen componentes comerciales estándar, priorizando la fabricación nacional para evitar dependencias de proveedores extranjeros, especialmente de origen chino. El peso máximo inicial del equipo (dos drones y sistema de control) no debe superar los 13,6 kg, permitiendo su transporte por dos operadores. El tiempo de lanzamiento idealmente debería ser inferior a un minuto, aunque tres minutos son un límite aceptable.
Este cambio de paradigma no es aislado. La 101.ª División Aerotransportada ha estado probando drones de última generación durante ejercicios de fuego real, como demostró un reciente despliegue con un MQ-1C Gray Eagle y un Attritable Battlefield Enabler 1.01. El suboficial mayor de segunda clase Page Frazier, coordinador del ejercicio, enfatizó que la Tecnología moderna facilita el despliegue seguro de las fuerzas terrestres.
El uso de drones en conflictos armados, especialmente la guerra en Ucrania, ha evidenciado su versatilidad. Estos sistemas, capaces de realizar reconocimiento, mapeo y ataques precisos, se han convertido en una herramienta indispensable. La cifra habla por sí sola: la demanda de estos sistemas no deja de crecer, impulsada por la necesidad de operaciones más ágiles y con menor riesgo humano.
La adquisición de estos drones por parte de la USAF se suma a la tendencia general de los ejércitos estadounidenses a invertir en Tecnología autónoma. Más allá de la Fuerza Aérea, otros ramas están incorporando UAV en sus operaciones, buscando optimizar el apoyo a las tropas y obtener ventajas estratégicas en el campo de batalla. La capacidad de identificar objetivos a corto y medio alcance, como señala el especialista Basil Holland, infante y operador de UAS, es un factor clave en la modernización de las tácticas militares.
El avance tecnológico en este campo no solo transforma la guerra, sino que también redefine la seguridad nacional. La apuesta por drones kamikaze representa una evolución en la forma en que se conciben las operaciones militares, con implicaciones que se extenderán más allá del teatro de conflicto actual.