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Ia: ¿desplazará empleos o redefinirá el trabajo? la respuesta, según anthropic

La inteligencia artificial (IA) ha generado inquietud: ¿será la Tecnología la responsable de la pérdida masiva de empleos o simplemente un cambio profundo en la forma en que trabajamos? Un reciente informe de Anthropic ofrece una perspectiva que desafía las predicciones más alarmistas.

¿El miedo al desempleo masivo es real?

El estudio de Anthropic, publicado recientemente, analiza la capacidad real de la IA para impactar en el mercado laboral. Sus conclusiones contradicen, en cierta medida, la percepción generalizada de que la IA está a punto de destruir puestos de trabajo. La información más reveladora del análisis es que, según la métrica de exposición observada, los programadores informáticos, los representantes de atención al cliente y los analistas financieros son quienes enfrentan un mayor riesgo de ser reemplazados por algoritmos.

Pero la situación no es uniforme. Los empleos que menos parecen amenazados son los de cocineros, mecánicos, socorristas, camareros, lavaplatos y encargados de vestuarios. Los mecánicos de motos y los agricultores, por ahora, están a salvo de la automatización.

Bruno Marcial, director de IA y profesor en EBIS Business Techschool, advierte que el verdadero riesgo no es el desempleo masivo, sino una gradual pérdida de habilidades. Agrega que quienes supervisan la IA, en muchos casos, han perdido la capacidad de discernir errores, lo que los hace más dependientes de la Tecnología.

Los datos de la Encuesta de Población Actual de EE.UU. sugieren que la IA amenaza, de forma desproporcionada, a los trabajadores cualificados y mejor pagados. El estudio de Anthropic, sin embargo, no evidencia un aumento significativo del desempleo desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022. El hallazgo más sorprendente, según Marcial, es que los trabajadores de entre 22 y 25 años tienen cada vez más dificultades para acceder a un mercado laboral que parece estar reconfigurándose.

“Quien supervise la IA será mucho más eficiente que su competencia”, afirma Marcial. Esto implica que las empresas que adopten la Tecnología de forma proactiva se posicionan para un crecimiento superior. Aquellas que se resistan, se arriesgan a quedarse rezagadas.

El análisis de Anthropic revela que, a pesar de la percepción de una revolución inminente, la IA no está quitando trabajos de forma sistemática. Sin embargo, en dos, tres o cinco años, se espera un cambio notable en varios sectores y profesiones. La clave no está en oponerse a la Tecnología, sino en controlar su uso. El verdadero peligro no reside en la herramienta en sí, sino en cómo la empleamos.

La IA no nos quitará el trabajo de la noche a la mañana. Pero la forma en que trabajamos, y las habilidades que necesitamos, están a punto de transformarse de manera profunda. La adaptación será la clave para sobrevivir—y prosperar—en este nuevo paradigma.