Irán desata una tormenta de misiles: ataques en múltiples países, trump amenaza con represalias
Una escalada sin precedentes sacude Oriente Medio. Irán lanzó una serie de ataques con misiles contra al menos seis países, incluyendo Estados Unidos e Israel, en respuesta a un ataque previo. La situación, que se desarrolla en tiempo real, ha provocado caos y una respuesta contundente por parte de Washington.

La región en alerta máxima tras oleadas de ataques
Informes de múltiples naciones confirman la interceptación de misiles iraníes. Bahréin, Qatar, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos reportaron sistemas de defensa aérea en funcionamiento, aunque algunos daños menores se han contabilizado en Abu Dabi. La Base Aérea Al Dhafra, utilizada por EE.UU., fue mencionada por el IRGC como objetivo, sin confirmación independiente.
La tensión se intensificó tras la confirmación de ataques en territorio iraní, con informes de explosiones en Teherán y la posible interrupción de vuelos en toda la región. Israel también ha reportado bombardeos, aunque sin daños significativos en su propio territorio. Las embajadas estadounidenses han instado a sus ciudadanos a buscar refugio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tardó en responder. En un comunicado, prometió destruir el programa de misiles y la armada de Irán, asegurando que el país “nunca” podría poseer un arma nuclear. “Las vidas de valientes héroes estadounidenses pueden perderse, y podemos tener bajas. Eso suele pasar en la guerra”, declaró Trump, justificando la acción como una necesidad para el futuro.
La cifra habla por sí sola: un ataque israelí a una escuela para niñas en Irán habría dejado al menos 51 muertos, generando una ola de indignación internacional. Las imágenes de lanzamisiles y otros objetivos en el oeste de Irán, publicadas por Israel, ilustran la magnitud de la respuesta.
La crisis ha provocado la cancelación de vuelos en la región y el cierre del espacio aéreo de varios países, interrumpiendo una de las rutas aéreas más importantes del mundo. El silencio de algunos gobiernos, mientras otros se muestran contundentes, añade incertidumbre a un panorama que evoluciona a pasos agigantados. La respuesta de Irán, confirmada por el IRGC, es una clara señal de que la escalada no ha terminado.
La cifra de víctimas en Irán sigue siendo incierta, pero lo que sí está claro es que la región ha entrado en una nueva fase de conflicto. La estabilidad de Oriente Medio, ya frágil, se tambalea.
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