La ia amenaza el futuro laboral de la generación z: ¿una crisis inminente?
El futuro, otrora promesa de oportunidades, se torna incierto para la Generación Z. Un directivo de alto nivel, Bill McDermott, CEO de ServiceNow, ha lanzado una advertencia contundente: el desempleo juvenil podría dispararse hasta un 30% en los próximos dos años, impulsado por la imparable ola de la inteligencia artificial. No se trata de una predicción lejana, sino de una realidad que, según McDermott, se materializará en un plazo relativamente corto.
El auge de la automatización: ¿el fin de la entrada al mercado laboral?
El temor no es nuevo. Numerosos estudios ya apuntaban a la influencia, y a los posibles efectos nocivos, de los chatbots en la salud mental de los jóvenes. Sin embargo, la declaración de McDermott añade una dimensión preocupante: la IA no solo afecta el bienestar psicológico, sino que amenaza directamente su capacidad para insertarse en el mercado laboral. El CEO de ServiceNow, cuya empresa ha colaborado precisamente con OpenAI en una “colaboración estratégica”, no parece ver esta situación como algo negativo, una postura que contrasta con la pesimista visión de otros líderes empresariales.
La ironía es palpable. Mientras que figuras como Sam Altman o Bill Gates suelen proyectar una imagen optimista sobre el impacto de la IA, McDermott alerta sobre un escenario de desempleo masivo que golpearía con especial fuerza a los jóvenes, quienes se verán obligados a competir con “agentes de inteligencia artificial”. La cifra, si se confirma, sería devastadora: un porcentaje significativamente superior al actual 9% de desempleo juvenil.

¿Ajuste empresarial o transformación radical?
Las recientes reestructuraciones en gigantes tecnológicos como Google, Amazon y Microsoft, con miles de empleos eliminados, alimentan la creciente preocupación. ¿Se trata simplemente de un “ajuste” temporal, una fase de transición mientras la automatización se consolida? ¿O presagia una transformación radical del mercado laboral, donde la IA redefine las habilidades y competencias necesarias para acceder a un empleo?
La clave, según McDermott, reside en la capacidad de los jóvenes para “distinguirse en el mundo laboral”, una tarea que se antoja cada vez más difícil en un entorno dominado por algoritmos y automatización. La complacencia, en este contexto, sería un error garrafal. El futuro no se escribe solo; se conquista.
Lo que nadie cuenta es que esta presión sobre la Generación Z no es solo un problema económico, sino también social. Una masa de jóvenes sin empleo, con altas expectativas y frustradas aspiraciones, representa una bomba de tiempo para la estabilidad de cualquier sociedad. La automatización, esa promesa de eficiencia y progreso, podría convertirse en el caldo de cultivo para nuevas tensiones y desigualdades.
En lugar de contemplar la situación con pasividad, es imperativo que los gobiernos, las empresas y las instituciones educativas se pongan en marcha. Se necesitan nuevas políticas de formación, programas de reconversión profesional y, quizás lo más importante, una reflexión profunda sobre el papel del trabajo en la sociedad del siglo XXI. La alternativa es aceptar un futuro sombrío, donde la inteligencia artificial, en lugar de ser un aliado, se convierta en una amenaza para la prosperidad y el bienestar de las nuevas generaciones.
La ironía final reside en la propia demostración de la Tecnología: un video viral en el que la IA simula una tragedia familiar para generar noticias falsas, y que, para sorpresa de todos, funcionó. Un recordatorio escalofriante de la capacidad de la IA para manipular la realidad, y de la necesidad urgente de desarrollar el pensamiento crítico y la capacidad de discernimiento en una sociedad cada vez más dependiente de la Tecnología.