Microsoft abandona las contraseñas: la era de las 'passkeys' llega para quedarse
El gigante tecnológico ha anunciado un cambio radical en su estrategia de seguridad, relegando las contraseñas al olvido en su servicio de gestión de identidades Microsoft Entra ID. Una medida que, según sus propios datos, responde a un aumento alarmante de ataques de phishing potenciados por inteligencia artificial.
La amenaza de la ia y el futuro de la autenticación
Las campañas de phishing, ahora impulsadas por algoritmos de IA con una capacidad de persuasión hasta el 54% –un salto porcentual significativo respecto a las tácticas tradicionales del 12%–, han forzado a Microsoft a replantearse la seguridad. La compañía, consciente de la vulnerabilidad creciente de los métodos de autenticación convencionales, apuesta por las 'passkeys' como el nuevo estándar. Pero, ¿cómo funciona esta Tecnología y qué significa para los usuarios?
Las 'passkeys', o claves de acceso, son una alternativa mucho más segura a las contraseñas. En lugar de depender de un código alfanumérico susceptible a robos o ataques de fuerza bruta, se basan en biometría, autenticación en dos factores o incluso la seguridad de tu dispositivo. Microsoft está implementando esta Tecnología de forma predeterminada en Windows 11 y, ahora, la llevará a Microsoft Entra ID en menos de un año.

El calendario de cambios: sms y llamadas al olvido
El cambio no será instantáneo. El 1 de septiembre de 2026, las contraseñas dejarán de ser la forma principal de acceso. Sin embargo, Microsoft mantendrá la opción de autenticación por SMS o voz, aunque con una fecha límite: el 1 de febrero de 2027, se retirará por completo. La compañía insta a las empresas a realizar una transición rápida para evitar interrupciones en los procesos de acceso y, en caso de necesitarlo, a recurrir exclusivamente a Microsoft Security Store.
La decisión, lejos de ser una simple actualización, representa un cambio de paradigma. Microsoft reconoce que los métodos tradicionales, como las tarjetas inteligentes o Windows Hello for Business, son cada vez más vulnerables ante las crecientes sofisticaciones de los atacantes. La seguridad, en este caso, no es una opción, sino una necesidad imperiosa. El objetivo es reducir drásticamente los ataques de phishing y la recopilación de datos de terceros, protegiendo a millones de usuarios a nivel global.
Y, a pesar de que la transición afectará principalmente a las cuentas empresariales, corporativas y educativas, Microsoft asegura que los usuarios individuales con cuentas personales no sufrirán cambios inmediatos. La compañía mantiene una postura cautelosa, aunque no descarta la posibilidad de implementar un sistema similar en el futuro. Es decir, la batalla por la seguridad digital continúa, y Microsoft ha apostado por la 'passkey' como su arma principal.
