Nasdaq en buga-buge: ia despega, pero ¿es el fin de la euforia?
El Nasdaq se sacude hoy, 30 de julio de 2026, con un salto del 2,8%, dejando atrás un desplome del 9,8% que amenazó con hundir a los gigantes de la inteligencia artificial. Un día que ha puesto a prueba la cordura de los inversores.
Microsoft, el motor de la recuperación
La empresa de Redmond ha protagonizado su mejor jornada desde 2008, impulsada por un +17% que la coloca como líder indiscutible de los ‘Magníficos’. Pero la euforia no ha sido exclusiva de Microsoft; las empresas relacionadas con la fabricación de memoria y procesadores informáticos han recuperado parte de la confianza perdida tras las recientes preocupaciones sobre una posible sobrevaloración.
Micron Technology, por ejemplo, ha experimentado un alza del 18,2%, reduciendo sus pérdidas semanales a un 4,4%. Este fabricante, según los analistas, se ha convertido en el principal impulsor del S&P 500 tras el liderazgo de Microsoft. Una recuperación notable, quizás un intento desesperado por reajustar las expectativas tras meses de especulación desenfrenada.

Lam research y advanced micro devices: la venganza de los semiconductores
La industria de los semiconductores ha encontrado su voz. Lam Research, proveedor clave, ha disparado un 19,8% gracias a unos resultados trimestrales que superaron ampliamente las previsiones. Y Advanced Micro Devices, el gigante de los chips, también ha logrado un repunte del 14,3%, evidenciando una resistencia inesperada.

Meta: el golpe inesperado
Sin embargo, la buena noticia no es universal. Las decepcionantes previsiones de Meta han frenado el impulso general del mercado. El batacazo en bolsa de esta compañía ha sido significativo y ha obligado a replantear la narrativa de un crecimiento imparable en el sector tecnológico.
En definitiva, el día de hoy ha revelado la fragilidad de esta burbuja de IA. La recuperación de algunos sectores no es suficiente para compensar la incertidumbre que rodea a empresas como Meta, y la volatilidad sigue siendo la norma. La euforia, como tantas veces, parece estar a punto de transformarse en una corrección más severa.
