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Ormuz en vilo: petroleros evaden el estrecho tras ataques a irán

La tensión en el Golfo Pérsico se intensifica. Petroleros y gaseros evitan el estrecho de Ormuz, una arteria vital para el comercio energético mundial, tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La decisión ha provocado una paralización parcial del tráfico y un repunte en los precios del crudo.

La incertidumbre se cierne sobre el suministro energético

La incertidumbre se cierne sobre el suministro energético

Un número creciente de buques han optado por rutas alternativas, generando acumulación de barcos en aguas cercanas. Según datos de seguimiento, al menos tres petroleros han interrumpido sus viajes desde el Golfo Pérsico y se ha formado una flota de ocho petroleros frente al Golfo de Omán. Algunos armadores han cancelado viajes programados, invocando cláusulas de guerra que les otorgan ese derecho ante la escalada de hostilidades.

La transmisión de radio, supuestamente proveniente de la armada iraní, advirtió sobre la prohibición del tránsito por el estrecho, aunque Teherán no ha emitido una declaración oficial. La situación se complica aún más tras los ataques de represalia iraníes y la posibilidad de interrupción de puertos clave.

El Estrecho de Ormuz es un conducto esencial: una quinta parte del petróleo y gas natural licuado transportados por mar a nivel global lo atraviesan diariamente. El cierre total de la vía podría restringir la oferta y disparar los fletes, que ya se han disparado a niveles no vistos en años.

El petrolero KHK Empress, con una carga parcial de crudo omaní, dio media vuelta y se dirigió a la India, desviando su destino de Basora. El Eagle Veracruz, transportando crudo saudí, y el Front Beauly, con crudo iraquí y emiratí, se detuvieron en el acceso occidental del estrecho. El petrolero Suezmax Front Shanghai, con crudo iraquí, hizo escala frente a Sharjah.

El gigante japonés Nippon Yusen KK ordenó a su flota evitar Ormuz, y Grecia instó a su flota mercante a reevaluar sus rutas. Un armador interpretó la advertencia estadounidense como un cierre efectivo del estrecho. El mercado de futuros del petróleo se mantuvo cerrado el fin de semana, pero un producto de trading minorista alcanzó los 75,33 dólares por barril, un aumento del 12%.

La acumulación de buques que se acercan a Ormuz desde el este ha sido notable. El superpetrolero Mitake se detuvo al este de Omán tras conocerse la noticia del ataque. El Mitake, que se dirigía a Ras Tanura en Arabia Saudita, se une a una creciente flotilla.

La situación revela la fragilidad de las cadenas de suministro globales y la vulnerabilidad del suministro energético mundial ante la inestabilidad geopolítica. La decisión de evitar Ormuz no es solo una medida de precaución, sino un reflejo de la creciente incertidumbre en una región donde cualquier incidente puede tener consecuencias devastadoras.

El oro, tradicional refugio seguro, experimentó un repunte, mientras que las tensiones en el Golfo Pérsico se consolidan como un factor de riesgo constante para la economía mundial.

La cautela de los armadores es palpable: el coste de la incertidumbre es ahora mucho mayor que el de la espera.

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