Samsung pospone la revolución del s pen: ¿adiós a la delgadez soñada?
Samsung, gigante tecnológico coreano, ha frenado en seco los planes de rediseñar radicalmente el S Pen para su futuro buque insignia, el Galaxy S27 Ultra. Una noticia que, de confirmarse, implica que la promesa de un stylus más delgado y compatible con la carga inalámbrica Qi2, tendrá que esperar, al menos, un año.
El s pen, un icono en riesgo
La compañía había insinuado, a través de su COO Won-Joon Choi, el desarrollo de una nueva estructura de pantalla para minimizar el impacto del S Pen en el grosor del dispositivo. Se hablaba de una combinación de tecnologías AES (electroestática activa) y EMR (resonancia electromagnética), una apuesta arriesgada para eliminar el digitizer integrado en la pantalla, un componente que actualmente limita la delgadez de los Galaxy Ultra.
Pero, según informa ETnews, la búsqueda de la fórmula perfecta se ha topado con obstáculos. La eliminación del digitizer, aunando AES y EMR, se ha pausado, dejando a los usuarios con la misma Tecnología EMR que hemos visto en los Galaxy S25 Ultra y anteriores.
¿Por qué este cambio de rumbo? La respuesta podría estar en la dificultad de integrar ambas tecnologías de manera eficiente y sin comprometer el rendimiento del S Pen. Además, Samsung parece haber reflexionado sobre la importancia de la fiabilidad sobre la estética, algo que queda patente en el fracaso relativo del Galaxy S25 Edge, un dispositivo que también apuntaba a la delgadez extrema.

Qi2 y emr: una incompatibilidad latente
La incompatibilidad entre la Tecnología EMR del S Pen y el estándar Qi2 de carga inalámbrica ha sido un problema persistente para Samsung. La presencia del EMR genera “zonas muertas” en la pantalla que impiden el correcto funcionamiento de la carga inalámbrica. La solución, aparentemente, pasaba por una arquitectura completamente nueva, pero la complejidad del desarrollo ha llevado a la empresa a replantearse su estrategia.
En lugar de apostar por una innovación radical que podría comprometer la experiencia de usuario, Samsung parece preferir mantener la Tecnología EMR probada y fiable, al menos por el momento. Esto implica que la carga inalámbrica Qi2 seguirá siendo una característica relegada a accesorios externos en los Galaxy S Ultra.
La decisión de Samsung, aunque decepcionante para algunos, evidencia una cautela comprensible en la industria tecnológica. La búsqueda de la delgadez a toda costa, sin considerar las implicaciones en el rendimiento y la funcionalidad, puede resultar contraproducente. El S Pen, tal y como lo conocemos, sigue siendo una herramienta invaluable, y Samsung parece priorizar su correcto funcionamiento por encima de una estética minimalista.
Queda por ver si Samsung retomará el desarrollo de una nueva Tecnología para el S Pen en el futuro. Pero, por ahora, el futuro inmediato de la pluma digital de Samsung parece estar ligado a la Tecnología EMR, y la promesa de un S Pen más delgado y compatible con Qi2 seguirá siendo un espejismo, al menos hasta el próximo año.
