Samsung se lanza a lo que parecía imposible: chips propios al fin
Tras años de decepciones, Samsung podría estar a punto de escribir un nuevo capítulo en su historia, uno que redefine su posición en el mercado de los procesadores móviles.

El exynos 2700: un salto cualitativo que podría cambiar las reglas del juego
Las filtraciones iniciales sobre el Exynos 2700 ya habían despertado el interés, pero los últimos datos de un benchmark Geekbench revelan un rendimiento sorprendente. El procesador, testado en una versión temprana, ha registrado 2.603 puntos en la prueba de un solo núcleo y 10.350 en la de múltiples núcleos. Aunque no es un número que inspire euforia, confirma que Samsung está avanzando a buen ritmo en el desarrollo de sus propios chips.
La configuración del test incluye un procesador de 2,78 GHz, cuatro núcleos de alto rendimiento a 2,88 GHz, un núcleo de bajo consumo a 2,30 GHz y cuatro núcleos de eficiencia a 2,40 GHz, complementado con una GPU Xclipse 970. Se trata de una plataforma muy temprana, identificada con el código ERD, lo que sugiere que se está probando una versión de software y hardware en etapa de desarrollo inicial, posiblemente una versión precursora del Galaxy S27.
La apuesta por un proceso de fabricación de 2nm, heredado del Exynos 2600, promete un aumento del 12% en el rendimiento y una reducción del 25% en el consumo energético. Pero la ambición de Samsung va más allá: la compañía planea desarrollar la GPU Xclipse 970 por completo de forma interna, sin depender de AMD, una decisión que podría generar importantes ventajas competitivas.
El Galaxy S26 Ultra, el buque insignia de Samsung que sí utilizó procesadores Qualcomm, sigue siendo un recordatorio de los desafíos que implica la competencia con un gigante como Qualcomm. La estrategia de ofrecer modelos con Exynos y otros con Snapdragon, implementada este año, refleja la cautela de la marca ante las percepciones de los consumidores. Pero el Exynos 2700 podría ser el catalizador necesario para cambiar esa narrativa, si logra cumplir con las expectativas generadas por las pruebas iniciales.
Samsung necesita que este nuevo chip supere a sus rivales. La competencia, liderada por Qualcomm con el Snapdragon 8 Elite Gen 6 y Apple con el A20 Pro, se ha vuelto feroz. La clave estará en el rendimiento de la GPU y en la optimización del software. La empresa necesita demostrar que está en disposición de ofrecer una alternativa viable y competitiva en el mercado.
