Wall street en caída libre: ¿es este el principio del fin?
El pánico se apodera de Wall Street. El Nasdaq 100, el Dow Jones Industrial Average y el S&P 500 han entrado en territorio de corrección, arrastrando consigo a inversores y generando incertidumbre en los mercados globales. La escalada de tensiones con Irán ha sido la gota que ha colmado el vaso, sumando una quinta semana consecutiva de pérdidas para los principales índices bursátiles.
El nasdaq 100 toca mínimos en siete meses
El Nasdaq 100, con su peso en Tecnología, ha sido el más afectado, desplomándose un 2% el viernes y alcanzando los 23.138 puntos, su nivel más bajo en siete meses. Desde su máximo histórico de octubre pasado, la caída supera el 11%, confirmando oficialmente la corrección. Pero la Tecnología no es la única en apuros. El Dow Jones Industrial Average, tras perder más de 800 puntos en la última sesión, también se une a la lista negra, acumulando una caída del 10% desde principios de año, mientras que el S&P 500 se acerca peligrosamente a su propia corrección con una pérdida del 8%.
La venta masiva de acciones de memoria, impulsadas en gran medida por la creciente demanda de inteligencia artificial, ha exacerbado la situación. Pero lo que realmente ha encendido las alarmas es la escalada bélica con Irán, que ha disparado los precios del petróleo por encima de los 110 dólares el barril, a pesar de la promesa de aplazamiento del ataque por parte de Donald Trump. El estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial, permanece prácticamente cerrado, con Irán rechazando el paso a barcos chinos. La cifra habla por sí sola: una presión vendedora que aplasta las esperanzas de recuperación.

¿Inflación desbocada y recesión a la vista?
La preocupación central es que estos precios del petróleo desbocados alimenten una inflación persistente, ahogando el crecimiento económico en un momento en que la economía estadounidense ya muestra signos de desaceleración. Joe Mazzola, estratega jefe de Charles Schwab, lo resume a la perfección: “El fin de semana llega con las tensiones de guerra en aumento y los inversores rehuyendo el riesgo”. Una situación que recuerda al turbulento 2022.
Aaron Hill, analista jefe de FP Markets, advierte sobre la posible formación de la “Cruz de la Muerte”, una señal técnica bajista que históricamente ha precedido a fuertes caídas. Para que el mercado recupere el aliento, según Hill, “los precios del petróleo deben caer”. El Nasdaq, en particular, acumula una preocupante décima semana de pérdidas en las últimas once, una racha que solo se ha visto en contados períodos a lo largo de su historia. Paul Hickey, de Bespoke Investment Group, subraya la consistencia de esta tendencia a la baja.
La euforia tecnológica, que durante meses impulsó los mercados, parece haberse disipado. La incertidumbre sobre el futuro del crecimiento, la presión sobre los márgenes y la creciente preocupación por el impacto a largo plazo de la Tecnología en la economía general han pesado sobre el ánimo de los inversores. La volatilidad, lejos de remitir, se intensifica a medida que el mundo observa con cautela la evolución de la crisis en Oriente Medio.
La semana termina con el mercado en una encrucijada: la guerra en Oriente Medio sigue siendo el principal catalizador de la incertidumbre, y la recuperación bursátil dependerá, en gran medida, de la capacidad de enfriar los precios del petróleo y de que las tensiones geopolíticas se disipen. La batalla por Wall Street está lejos de haber terminado.
